¡Estamos de enhorabuena! Este fin de semana los estrenos de la cartelera vienen cargados de cine español. Entre los filmes que llegan a la gran pantalla destacamos 'Insensibles', la ópera prima de Juan Carlos Medina que ya hemos tenido la oportunidad de ver dentro del Festival de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna.
'Insensibles' narra dos historias en paralelo: la de un cirujano que descubre que su pasado no es el que sus padres le han contado y quiere descubrir la verdad cueste lo que cueste; y la de un grupo de niños que fueron encerrados en los años 30 por padecer una extraña enfermedad que les convierte en un peligro para ellos mismos y para los demás, no sienten el dolor.
En el filme, predomina un poso de cine fantástico y de terror bien traído, pero que se va mezclando con una realidad actual que, si en un principio promete, acaba por descuadrar la película. Demasiados temas, demasiada mezcla de géneros que convierten una atractiva cinta con aire de terror en un trabajo que llega a hacerse pesado. Ese final inverosímil, que pretende cerrar de forma bella la narración uniendo las dos historias, no acaban de funcionar.
La Guerra Civil, el robo de niños, la memoria histórica, la importancia de la verdad por encima incluso de la propia vida... son varios de los asuntos que aborda el largo, pero lo realmente atrayente es el devenir de esos pequeños privados de libertad por su insensibilidad.
El planteamiento inicial de la cinta es interesante y se presenta de forma impactante, con un ritmo trepidante y creciente que ogra embaucar al público y permite disfrutar de la película a pesar de las incómodas imágenes. Pero llega un punto en el que, a pesar de que el filme está bien realizado con una factura técnica impecable, el guión comienza a perder fuelle y el misterio inicial ya no sorprende.
Aunque lo peor es que este segundo tramo de la película, menos ágil, pueda pesar en el espectador más que una primera parte muy solvente y arriesgada. El debut de Juan Carlos Medina en el largo es, a pesar de estos fallos, una película recomendable por su ambición y por el riesgo de apostar por este proyecto a contracorriente.
Para su primera película, el realizador se ha rodeado de unos actores que siempre funcionan, Álex Brendemühl y Juan Diego. Les acompañan como protagonistas unos niños que dan talla, al igual que varios secundarios como Derek de Lint y Félix Gómez. Sin embargo, también hay actores que se quedan cortos.










